jueves, 21 de noviembre de 2013

Dos años de la mayoría absoluta de un Partido Popular debilitado por los recortes y Bárcenas

20minutos.es

20MINUTOS.ES: / AGENCIAS: El PP llega al ecuador de la legislatura con numerosos frentes abiertos y el difícil reto de recuperar la confianza que propició su mayoría absoluta.Durante los dos últimos años, el PP se ha mantenido fiel a su Gobierno, a pesar de que muchas medidas contradecía su programa electoral.El PSOE se ve con un pie en la Moncloa en 2015, aunque los principales beneficiados en voto en los últimos dos años han sido Izquierda Unida y UPyD.El caso Bárcenas ha marcado un antes y un después en el PP.Hace dos años que el Partido Popular consiguió la segunda mayoría absoluta más amplia de la democracia. Desde esa aplastante victoria electoral del 20 de noviembre de 2011, el PP ha vivido una etapa convulsa, con medidas económicas difíciles de defender y con un último año marcado por el caso Bárcenas .La desafección que han provocado la crisis y los recortes ha pasado factura al PP, que se ha mantenido fiel hacia su Gobierno, aún sabiendo que algunas de las medidas tomadas no sólo no estaban en su programa electoral, sino que lo contradecían de forma explícita. El PP ha defendido la necesidad de los ajustes y de las reformas emprendidas, asumiendo la reacción ciudadana que provocaron, con protestas desde el inicio de la legislatura, y las tensiones internas que también, en ocasiones, han causado en el partido durante este periodo, como ocurrió con la subida del IVA. Pese a las diferencias de criterio en algunas decisiones, o las que siguen surgiendo en asuntos como la financiación autonómica, el PP ha sido un partido muy disciplinado. Todos los dirigentes populares se han unido al discurso de Moncloa y Génova y proclaman que ya se ha iniciado la recuperación, que lo peor ha pasado, que los esfuerzos de la ciudadanía están dando frutos y que las políticas de Rajoy están funcionando.Este incumplimiento de las promesas electorales y otros frentes abiertos durante los últimos dos años, le han costado al PP una caída de 10 puntos en la intención de voto, según el CIS. Estos datos, aunque son malos para el partido del Gobierno, siguen colocándolo por delante del PSOE, que sigue cayendo en picado en las encuestas. La oposición, sin embargo, dice que no se cree estos datos. Según Rubalcaba, el PSOE ya adelanta al PP en cuatro puntos.El PSOE ha tardado dos años en superar el castigo de las urnas por su gestión de la crisis y se presenta ahora con un mensaje renovado y ya se ve con un pie en Moncloa en 2015, aunque aún no tenga candidato. Sus dirigentes creen que, después de dos años nefastos de gestión de Rajoy, en boca de su secretario de Organización, Óscar López, los ciudadanos castigarán duramente al PP en las urnas en cuanto tengan ocasión.Pero los que realmente han salido beneficiados en intención de voto en los últimos dos años han sido Izquierda Unida y UPyD, que han recogido el desencanto por izquierda y derecha, hasta el punto de que ven perfectamente posible llegar a tener la llave del futuro Gobierno. Los nacionalistas de CiU, en cambio, parece que pagan el precio del órdago soberanista al retroceder algo más de un punto en intención de voto, y, por el contrario, los independentistas catalanes de ERC casi doblan su apoyo electoral. El PNV se queda más o menos como estaba.Un último año marcado por BárcenasNo todo ha sido la economía. En este periodo del PP en el poder se pueden distinguir claramente dos etapas: antes y después del estallido del caso Bárcenas .La imputación del extesorero en el caso Gürtel venía de atrás, el descubrimiento, el pasado mes de enero, de sus cuentas millonarias en Suiza y la supuesta contabilidad B que según Bárcenas ha tenido el partido durante años cayeron en el PP como una bomba cuyos estragos todavía no han desaparecido.El caso Bárcenas , que se instruye en una pieza separada del Gürtel en la Audiencia Nacional, ha dado lugar a momentos inimaginables un año antes como la declaración como testigo de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, o el juicio en Toledo que enfrentó a ambos por la demanda que la número dos interpuso contra el extesorero. Aunque el culebrón judicial continúa, el partido trata de alejar el fantasma de Bárcenas y se ha empleado en los últimos meses en centrar su discurso público en la economía.Retos antes de las eleccionesAl PP le aguarda mucho trabajo en clave interna. El partido ha perdido apoyo ciudadano y muchos populares no esconden su preocupación ante la próxima cita con las urnas, la de las elecciones europeas, que temen refleje esa pérdida de confianza que dan los sondeos, aunque sitúen al PSOE por detrás.Dos años después de las elecciones del 20-N, lejos quedan ya aquella histórica victoria, el congreso del partido que apuntaló a Cospedal en febrero de 2012 y otros momentos dulces como los comicios gallegos de marzo de aquel año, que compensaron de alguna forma la decepción de otoño en Andalucía, donde el PP ganó pero no obtuvo mayoría para gobernar.El partido busca ahora rearmarse con la economía como telón de fondo, mientras apela, en pleno debate soberanista catalán, a la unidad de España y a su discurso único en todos los territorios.Este último tema preocupa sobremanera a los populares, además del duro revés de la sentencia europea que ha tumbado la doctrina Parot y cuya consecuencia inmediata ha sido la excarcelación de numerosos etarras y otros delincuentes. Otra piedra en el camino que ha provocado el alejamiento de un colectivo tradicionalmente afín al PP, el de las víctimas del terrorismo.El PP llega pues al ecuador de esta legislatura con numerosos frentes abiertos y el difícil reto de recuperar la confianza que propició hace ahora dos años su mayoría más absoluta.

 

 

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