lunes, 18 de noviembre de 2013

La llave de la sucesión, en Madrid: Santamaría versus Cospedal

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Posiblemente no hay región de más probada fidelidad al PP que Castilla y León, 11 mayorías absolutas consecutivas, cuna de José María Aznar y semillero de políticos prudentes,callados y disciplinados. En Castilla y León los candidatos se suceden con la bendición de Madrid y sin hacer ruido. No han tenido las exigencias de otros barones y no han buscado hacer carrera. Pero esta transición apacible puede cambiar porque en la región no tienen claro quién manda en la capital, si la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, o la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.Todo esto viene a cuento de que, durante algún tiempo, se ha considerado al actual alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, como el hombre de Cospedal en la región y candidato in péctore a la presidencia, dado que Juan Vicente Herrera ha dado a entender que piensa buscar otro acomodo. La propia Cospedal no estuvo muy atinada en un acto al presentar a Mañueco por error como presidente de Castilla y León cuando quiso decir secretario general del PP. Mañueco, de 48 años, es más joven, hizo carrera en la Junta (consejero de Presidencia y de Justicia e Interior) y tiene el apoyo de cuatro provincias (León, Burgos, Ávila y Segovia).Sin embargo, Mañueco no tiene el apoyo de Valladolid, la capital con más peso político en la región. Y quien lo ha puesto en evidencia ha sido Javier León de la Riva, el inefable alcalde de la ciudad, el único político de la región que se mueve por libre. De la Riva comenzó a propinarle algunos dardos a Mañueco. El más sonoro fue una frase (?Lo que Dios no da, Salamanca no presta?) en respuesta a que Mañueco no veía bien que De la Riva anunciase que quería repetir como alcalde en las próximas elecciones. La semana pasada, De la Riva llevó a pleno una propuesta para que cierren varios aeropuertos de Castilla y León, entre ellos el de Salamanca. Este duelo entre alcaldes se interpreta como los primeros escarceos de la lucha que se avecina.?De la Riva no tiene influencia en el partido?, dice un político del PP, ?ni siquiera tiene influencia en Valladolid. Lo que pasa es que gana elecciones. Pero pone en evidencia lo que mucha gente piensa: Valladolid no quiere a Mañueco?.¿Y quien es el candidato de Valladolid? Durante algún tiempo se dio por sentado que la apuesta segura era la de Tomás Villanueva, el todopoderoso vicepresidente de la Junta, encargado del área económica, pero su más que discutible gestión de la fusión de las cajas de ahorro (la región está a punto de quedarse sin ninguna) ha cercenado su futuro político. Villanueva parecía controlar el conocido como ?clan de Valladolid?.Pero Valladolid presenta caras nuevas. El nombre en cartera es ahora Ramiro Ruiz Medrano, de 55 años, el delegado de Gobierno en Castilla León. Es un político tranquilo que gana adeptos y lleva el sello de ser un hombre de la vicepresidenta. Y he aquí la gran novedad: Sáenz de Santamaría es de Valladolid y aunque sus antecedentes políticos están en Madrid, parece que utiliza su poder para ganar terreno en su tierra natal.Castilla y León es un lugar tranquilo, de abogados candidatos (Lucas, Herrera, Mañueco y Villanueva lo son) y presidentes que ganan mayorías absolutas de tres en tres (Lucas y Herrera) y se van sin hacer ruido. Un lugar donde la sombra del caso Gürtel y el fracaso de las cajas no han dejado ni siquiera heridos. Una región donde el PSOE siempre está a una distancia más que prudencial. En ningún otro sitio como en este, el campeonato se juega en casa.

 

 

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